Parece que el olfato podría ayudarnos a determinar la idoneidad de una posible pareja. En combinación con la vista y el oído, aquel proporciona una cantidad de información impresionante.
Las señales olfativas dan pistas sobre el sexo, la personalidad –incluida la predisposición a dominar–, el grado de fertilidad, la alimentación, la compatibilidad genética, el estado de salud y la edad de la persona. Ahora bien, la importancia relativa de los sentidos cambia a lo largo de la formación del vínculo romántico.
Es probable que las características visuales y vocales sean más importantes al inicio de una posible relación, mientras que el olor, que requiere mayor proximidad para su percepción, podría formar parte de una segunda fase de cribado. En cualquier caso, las mujeres se guían más por los aromas que los hombres.

