La relaciones íntimas tienen una gran variedad de opciones para generar placer, sin embargo hay algo que para la gran mayoría de mujeres es un placer absoluto.
¡Ojo! El hombre también siente ese mismo placer al ser él quien domina. En la ocasión, situación o persona que sea, la dominación genera una excitación por ambas partes, que alguien tenga el mando y alguien sea sumiso.
Esto se genera por un estilo fetiche o fantasía, genera una tensión, un liderazgo atractivo y sube la temperatura en la relación.
Esto puede variar con el tiempo, y también con diferentes cambios que se tenga durante las relaciones sexuales. Sin embargo el gran porcentaje de la población les llama la atención ese juego del mando.